PP y PSOE siguen a la greña con la legalidad de las obras del Cine Gran Vía
La remodelación de la fachada del antiguo cine Gran Vía, junto a Ronda Norte, tiene a la greña a populares y socialistas.
Las obras que se iniciaron a principios de 2005, contaban, según el PSRM-PSOE con cuatro informes en contra, dictados estos por la Dirección general de Cultura. Pero aún así «el concejal de urbanismo, Fernando Berberena, autorizó las mismas», afirmó ayer en rueda de prensa el concejal de PSRM-PSOE, Marcos Ros. Según Ros en los expedientes relativos a las obras de la fachada del antiguo cine Gran Vía, existen hasta cuatro informes contrarios que denotan la ilegalidad de las obras, por ser incompatibles con la catalogación del edificio. Además, la rehabilitación del edificio «ha supuesto la pérdida total y completa de los valores de la arquitectura del racionalismo de los años cincuenta en España».
El grupo socialista exige al responsable de Urbanismo que explique cuáles son los intereses ocultos por autorizar estas obras que han terminado con la «fábrica de ladrillo combinada con los paños de azulejería en los miradores, y que ahora han sido sustituidos por una fachada que a unos puede gustarles pero que ha terminado con el patrimonio cultural que era esta fachada».
Por su parte el Gobierno municipal sostiene que la táctica del PSRM-PSOE no es otra que la de apoyar a un grupo de vecinos que pretenden que el edificio se derribe y se construyan nuevas casas a precios adsequibles. Según el grupo popular, los informes técnicos de Urbanismo indican que las obras de la antigua fachada eran y son totalmente legales, pues contaban además con licencia. La realización de una fachada diferente viene justificada según dichos informes técnicos por el mal estado de la antigua, que tuvo que ser picada por completo. Además desde el Ayuntamiento se indica que los informes de la Dirección general de cultura sólo recomendaban una serie de actuaciones y nunca prohibían las obras.