Urbanismo propone ahora sustituir el edificio Cine Gran Vía tras aprobar la rehabilitación de la fachada principal
La mayoría de los propietarios se sienten «estafados» y denunciarán las actuaciones «irregulares» del Ayuntamiento de Murcia
Estafados. Así se sienten las mayoría de los propietarios del edificio Cine Gran Vía, que ven cómo el dinero vuela de sus cuentas corrientes y sus pisos se caen a cachos sin obtener ningún tipo de explicación de la presidenta de la junta vecinal, de la empresa que ha operado en el edificio en el último año o, lo que es más grave, de la administración municipal.
Las obras de rehabilitación de la fachada, protegida en el PGOU de Murcia, se iniciaron a principios del 2005 sin licencia del Ayuntamiento, que posteriormente ratificó la ilegalidad de las obras que se estaban llevando a cabo en el emblemático edificio de Ronda Norte. Durante los trabajos, los técnicos detectaron graves problemas de estructura del inmueble, que tuvo que ser apuntalado por motivos de seguridad. La licencia que debía haber servido como base de cualquier actuación, no obstante, llegó el pasado mes de julio, cuando la obra ya estaba terminada.
Es ahora, casi un año y medio después de las obras, cuando la Concejalía de Urbanismo acuerda con la presidenta de la comunidad de propietarios una sustitución integral del edificio tras comprobar que el inmueble contiene importantes deficiencias en su estructura, después de que las obras de rehabilitación hayan protagonizado más de una guerrilla dialéctica entre el PSOE y el PP.
Querella criminal
Por su parte, los vecinos aseguran que llegarán «hasta el fondo de la cuestión», y ya han anunciado la inminente interposición de una querella criminal contra el arquitecto que supervisó las obras «que acabará salpicando a mucha gente». La mayoría de los propietarios se quejan de «derramas cobradas y nunca aprobadas, pagos bancarios sin autorización, contratos falsos» entre otras muchas irregularidades que ya se han cobrado la friolera de casi medio millón de euros del bolsillo de los residentes.