El PSOE asegura que Urbanismo dio la licencia a pesar de que las obras acabarán con los estucados y el azulejado originales.
Fuente: Artículo aparecido en el periódico de Murcia La Verdad, el día 12 de julio de 2006 (D. VIDAL / AGENCIAS / MURCIA)
«Una descatalogación por la vía de los hechos consumados». Así definió ayer el concejal socialista en el Ayuntamiento de Murcia Marcos Ros la licencia concedida a las obras en la fachada del antiguo cine Gran Vía, un edificio de mediados del siglo XX que contiene piezas protegidas en la ficha de catalogación del PGOU de Murcia.

Ros explicó que este es otro ejemplo de la «falta de respeto» por el patrimonio histórico-artístico junto a las intervenciones en el edificio del Gobierno Militar, el aumento de planta del Banco Exterior o la descatalogación de varios edificios durante esta legislatura.
El antiguo cine Gran Vía, situado en Ronda Norte, está catalogado por el actual Plan General de Murcia en Grado 3, con el número de ficha 3ED-Mc42, que se refiere a los valores intrínsecos de la fachada, de estilo racionalista. En la ficha, facilitada por el grupo socialista, se hace mención a que se debe proteger «la fábrica de ladrillo combinada con los paños de azulejería en los miradores».
En la ficha se añade que «las actuaciones en fachadas deberán respetar y potenciar la arquitectura original con que éstas fueron concebidas, evitándose transformaciones o enmascaramientos de las misma». Ros denunció que el concejal de Urbanismo, Fernando Berberena, emitió un decreto el 1 de junio, en el que concedía licencia a unas obras que «incumplen claramente» la ficha, porque se han eliminado los estucados que imitan la fábrica de ladrillo, así como los aplacados de azulejos en miradores. En su lugar, añadió el concejal del PSOE, las obras, que se iniciaron antes de la concesión de la licencia, sustituyen todos estos elementos por un mortero liso dibujando elementos ovales en la fachada, que nada tienen que ver con la catalogación que hizo en su día el Plan General para este edificio.
Por su parte, Berberena se defendió ayer asegurando que una de las actuaciones principales de las obras es precisamente sustituir el revestimiento, «que se encontraba en un pésimo estado de conservación y que amenazaba la seguridad de los viandantes». Asimismo, el concejal de Urbanismo dijo que «tras la sustitución, se puede reproducir el revestimiento existente» y criticó el que Marcos Ros «dude de sus compañeros arquitectos».