Presentación
Bienvenidos, somos un grupo de afectados por la gestión realizada sobre el centrico e histórico edificio del antiguo Cine Gran Vía de Murcia capital (sito en Ronda Norte).
Mediante este blog queremos sensibilizar a la opinión pública sobre el problema que estamos sufriendo, pero deseamos además poner en alerta a otras comunidades de vecinos que puede que lo estén viviendo y no se estén enterando de lo que les ocurre.
Nos va a llevar mucho tiempo y trabajo contaros la historia completa y que podáis entender como es posible que un grupo de personas se ponga de acuerdo para presuntamente estafar a su convecinos.
De momento como introducción os diremos que estamos ante un verdadero caso de MOBBING inmobiliario, hablamos de una presunta estafa multimillonaria con inteción de obtener beneficios económicos y quedarse los responsables de la trama con nuestras propiedades. Se esta produciendo un autentico estado de ansiedad en todas las familias propietarias.
Presuntamente: administradores, cargos, arquitecto, empresa constructora, funcionarios, participaron en la trama documentada que pesa sobre los propietarios de este inmueble.
En la categoría de “Documentos” iremos posteando todas las bases documentales de esta trama, para que os hagáis una idea clara de todo: Escritos de los cargos y el administrador, nuestras denuncias en la Concejalía de Urbanísmo ded Murcia, así como sus contestaciones.
Nuestra intención es comunicar la injusticia que estamos sufriendo, engaños de los propios convecinos (cargos), así como las presuntas irregularidades (resoluciones injustas) que ha cometido y dictado la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia en materia de protección de este edificio.
En fecha 12 de julio de 2006 algunos medios se empezaron a hacer eco de este tema a través de la denuncia pública que realizó el concejal Marcos Ros.
Posteriormente publicamos el sentir de los propietarios, más de 10 (luego aparecieron más), que apoyaron esta denuncia de irregularidades y que manifiestaron la necesidad de que se cumpla la legalidad urbanística vigente, a la cual el Ayuntamiento de Murcia hizo caso omiso, más todavía, cuando hablamos de un posíble tipo penal (SEVERO) infringido.